jueves 4 de junio de 2009

.-.-.Ajuste.-.-.


Ojalá pudiera mentirte un poco y decirte que todo irá bien
Ojalá pudiéramos comprarnos pasajes al Sur y olvidarlo todo
Ojalá puidera hacerte leer aquel libro y encuentres las soluciones.

No me culpes por las veces que te di la razón
Por las risas cuando hacíamos la compra
Por los domingos atados al colchón.

La mancha incalculable de la desidia en tus sábanas
Cruza los portales de los bares donde derramaste White Label.
Malasaña se quedó con los saltos,
Buenos Aires con las calles llenas de humedad.

Te presto el resto de la vida para que nos escribas
Y lo vuelos que quedan para gritar.
Firmo un tratado de paz

Para que la guerra sea individual.

"El equilibrio es imposible"

Te rompes las entrañas frente a mis ojos
Caminas de costado en cada esquina
Y armas figuras extrañas en los canteros.
Te desnudo despacio el ombligo
Y te obligo a que juguemos a callarnos.
Reís con tormenta de acetona en las manos
Pero ya nada es como antes.
El dolor se impregna de junio perverso,
Se reabren las ofertas y lo revolvés todo.
En mi habitación se forman constelaciones con tu nombre
Y los hombres apuestan a regatear silencios.
Me quedo dibujando tu aroma,
Pisoteándote sobre alguna diagonal
Que ya no se cruza con nuestros besos.
Te acostás junto al sol que me encandila
Y ya no puedo verte.
La incertidumbre toma el primer colectivo
De camino a destruir la vez que decidiste no verme más.
Se acorralan los sentidos en las cerraduras del invierno.
No creas

Que deseo


Persuadirte.



sábado 28 de febrero de 2009

Se mecen los sueños...


Se separaron en la esquina donde todo se olvida si das la espalda...
Él a la derecha, ella, a la izquiera, claro.
Ambos se detuvieron en los almendros y en los restos de húmedad, en las calles quebradizas, en las películas de cine negro sin música de fondo, en los pájaros que se atropellaban mudos frente a las ventanas.
Él jugó a no conocerla nunca, ella a atrasar el calendario. Aún tenían en sus bocas los restos de saliva de aquel último beso que soportaría el paso de los años. Pero no lo entendían, no era posible.
Un calle, dos calles, tres calles, cuatro calles, el fin del mundo y no estaban juntos.
Empezaban a recibir sus galardones las tardes perdidas, los triunfos de los relojes de arena, de las caricias dentro de la heladera, de los calefones apagados para siempre.
No te calles, no te rindas, gritame...todas palabras truncas que quedaron entre zapatos viejos y fotos acartonadas.
Se separaron en la esquina donde todo se olvida si das las espalda. Ninguno de los dos volteó para verse despedir.

lunes 9 de febrero de 2009

Hay canciones...

(I am yours- Tracy Chapman)

Hay canciones que no deberían terminar nunca, que deberían ser la banda sonora de nuestras vidas y componer los acordes del aire que nos rodea.

Eso ocurre con I am yours (if you are mine) se cuelan por los huesos las ganas de que los minutos de canción se vuelvan relojes de arena interminables. Donde las agujas se detengan en la micronación que forma el espacio entre una boca y la otra para darse un beso. Que forme parte del dolor que causa haberlo perdido en una tarde de domingo sin sonidos de fondo y luces bajas. De un guiño que nos hacen por la calle, del amor intermitente en la parada de un colectivo, del olor a tilo a la vuelta de clase.

Fondo de una cena, de unas sábanas deshechas, de unos gritos en el ascensor, de un portazo sin suspiro.

Hay canciones que merecen la pena volverlas eternas...

Mirá por la ventana, que te estoy mirando de lejos...

[Gracias Lau...en consecuencia, gracias Diego]

lunes 8 de diciembre de 2008

Báilame el agua...

Se mecen los sueños en la alcoba de los besos olvidados demasiado rápido y una brisa fresca entra por la ventana. Intento fallido de hacerte reír y despeinarte las canas que te nacieron hace un par de abrazos.
Póker de reinas y nunca la felicidad fue más azarosa que en este casi verano con balcón a la desidia. Después de todo, quizás no esté tan mal si lo miramos de reojo. ¿Lo llamamos vacaciones? Sí, mejor.
Vacaciones siempre me sonó bien. Vacaciones de “Domingo”, por si lo dudás.






[Fragmento de la película Báilame el agua "Tenía tantas ganas como miedo"]

"Báilame el agua.
Úntame de amor y otras fragancias de su jardín secreto.
Riégame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor.
Sácame de quicio.
Llévame a pasear atado con una correa que apriete demasiado.
Hazme sufrir.
Aviva las ascuas.
Ponme a secar como un trapo mojado.
No desates las cuerdas hasta que sea tarde.
Sírveme un vaso de agua ardiente y bendita que me queme por dentro, que no sea tuya
ni mía, que sea de todos.
Líbrame de mi estigma.
Llámame tonto.
Sacrifica tu aureola.
Perdóname.
Olvida todo lo que haya podido decir hasta ahora.
No me arrastres.
No me asustes.
Vete lejos.
Pero no sueltes mi mano.
Empecemos de nuevo.
Sangra mi labio con sanguijuelas de colores.
Fuma un cigarro para mí.
Traga el humo.
Arréglalo y que no vuelva a estropearse.
Échalo fuera.
Crúzate conmigo en una autopista a cien por hora.
Sueña retorcido.
Sueña feliz, que yo me encargaré de tus enemigos.
Dame la llave de tus oídos.
Toca mis ojos abiertos.
Nota la textura del calor.
Hasta reventar.
Sé yo mismo y no te arrepentirás.
¿Por cuánto te vendes? Regálame a tus ídolos.
Yo te enviaré a los míos.
Píllate los dedos.
Los lameré hasta que no sepan a miel.
Hasta que no dejen de ser miel.
Sal, niega todo y después vuelve.
Te invito a un café.
Caliente claro.
Y sin azucar. Sin aliento."

miércoles 22 de octubre de 2008

Y resulta que uno va caminando por la calle, con su mp3 aturdiendo los oídos y sin darnos cuenta, en mitad de una vereda, aparece aquella canción que habíamos olvidado haberla cargado.
El corazón da un vuelco y se detienen los semáforos, los autos aceleran buscando la próxima ruta que los lleve camino del resto del mundo, las secretarias se quedan después de hora viendo si aquel empleado deja de tomarla en broma cuando le dice que...que simplemente lo piensa todo el rato.
Los estudiantes aprovechan que comienza el calor para tenderse al sol escondiendo un beso desesperado que se quiere escurrir entre los apuntes de su compañera de clase, "es que el viento cálido le sienta tan bien a esos morenos cabellos".
Se extienden las vueltas a casa para no escuchar reproches en la cena, para no dormir temprano, para intentar detener el tiempo con este horario adelantado.
El colectivo es escenario de caras más alegres y de escotes que dejan asomar los lunares que fueron rechazados alguna noche de invierno; pero en el fondo siguen las mismas penas de siempre, de otros años, de otros fríos difrazados de primavera.
Yo por mi parte, aún te recuerdo con las ganas de devastar aquella o ésta ciudad, con ganas de apretar los dientes y ganarle esta partida de ajedréz y hacerle jaque mate al mundo entero, con la valentía que supone el hecho de estar vivos y hacernos cargo de ello.
En ese instante la canción termina y el mundo sigue, pero siempre existirá aquel tema o algún verso, simpre existirás vos para hacerme reír junto a tu risa mirando de frente al universo entero.

Aún te recuerdo- Andrés Suarez



Aún te recuerdo...
con la palma de tu mano en mi jardín,
con la voz de mi piano en tu reloj,
con tu acento acariciándome el amor...
Aún te recuerdo...
goteando notas de felicidad,
con tu mala suerte y mi ropa interior,
con las ganas de parar el ascensor...
Te recuerdo como un niño en día de reyes sin tambor,
como olas de una playa en mes de abril,
escribiéndote en la arena "ven a ver".
Te recuerdo como un preso recordando libertad,
con la duda de si has olvidado ya
entre el llanto de los ruidos de ciudad.
Hay un niño en el mercado que me mira con tus ojos,
ya no sé si por momentos eres tú.
Llega tarde el colectivo y me entretengo con el guiño
del volar equivocado de un avión.
Con sus alas, soñándome ya con ellas,
esquivando nubes, desnudarte como lo hice ayer.
Que, antes de que pise tierra, tiembles de temor
sabiendo la locura que en tus labios fui a beber.
No me atrevo a abrir los ojos,
pues te juro que hace un rato
es tu voz la que escuché, casi gritando.
Y, de no ser tu rostro, acabaría con todo:
con los ríos, las cosechas, los mares, la poesía...
Nadie va a hacerme reír si no es tu risa.

martes 7 de octubre de 2008


No quiero mezclarme, pero seguro que lo haré.


(Mi Bandini, te copio la estructura; sentimos igual)


Te extraño, te busco, divago, te espero.

Huelo tu perfume en sábanas, tu taza del café.

Un par de pantuflas que pisé queriendo andar tus pasos,

Tu ausencia espectral en mi habitación.

Mamá calla, también te extraña.

Último triángulo de Toblerone

Y no me atrevo a terminarlo.

Servilletas de papel dentro de mi cartera

Con nombres de bares del resto del mundo.

Pases de buquebuses y colectivos,

De besos y chicles de menta.

Cuerpo cojo sin tu abrazo si camino por la calle,

Beso ajado sin Williams en las manos,

Pelo alisado que no lucha con tus dedos.


Pero te espero, te quiero, no dudo.

Te necesito, te invado, te cuido.

Puedo hablarte, cuando quieras, al oído.


(Bueno, al final la estructura no fue tan igual, en fin.

¿Cursi? Por supuesto, qué otra cosa puede hacerse cuando el amor se hace cuerpo)